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En Cipolletti se sumaron 358 casos activos de coronavirus en tres semanas, algo que genera preocupación en las autoridades del hospital Pedro Moguillansky. Además de los contagios, las autoridades sanitarias monitorean los casos graves y advierten que hay un fuerte aumento de la ocupación de camas en terapia intermedia o terapia intensiva.
"Se complicó bastante la situación. Es un volumen muy importante la cantidad de positivos, que va en ascenso brusco. A partir del 10 de diciembre, primero fue una suba leve y luego, desde el 29, fue muy rápido. Ha sido una escalada muy grande para lo que veníamos acostumbrados", manifestó María Luz Riera, referente de Epidemiología del hospital local.
"En octubre y noviembre había muy pocos pacientes internados y ahora ha vuelto a subir. Son pacientes con enfermedades subyacentes, como diabetes u obesidad, y la falta de vacunación o esquemas incompletos", dijo a LU19. La médica insistió en la importancia de vacunarse para aliviar los síntomas de la enfermedad en caso de contagio.
Riera manifestó que en los pacientes que requieren internación hay dos características comunes: enfermedades de base o esquema incompleto de vacunación. "Hay personas con esquema incompleto o sin vacunación, pero que tienen enfermedades de base, y hacen una complicación. Es lo que nos pasa con otras cepas de COVID o antes con la gripe. Lo que sí vemos desde mediados de diciembre es el aumento de las internaciones.
En Cipolletti, la mayoría de los casos detectados son de cepa Delta, pero hace algunas semanas los pacientes comenzaron a evidenciar síntomas compatibles con la variante Ómicron, mucho más contagiosa, pero con menos casos de pacientes graves -estando vacunados-. Desde el hospital se enviaron muestras para analizar, pero hasta el momento no hay resultados. "Los casos de los últimos días podrían ser de otra variante, pero no tenemos los resultados para confirmar nuestras sospechas", dijo Riera.
"Ómicron es mucho más contagiosa que Delta, con un cuadro clínico un tanto diferente. El síntoma más claro es picazón de garganta y malestar general. Parece más un cuadro de gripe superior", describió la médica.
Riera consideró que la baja de casos en octubre y noviembre provocó que muchos vecinos se relajaran y dejaran de cumplir las medidas sanitarias. Consideró esencial que se retome el uso de barbijo, la higiene de manos con alcohol y el distanciamiento social.