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Rioseco y su novela con el PJ

Adriano Calalesina

Ramón Rioseco ha sido el mejor alumno del gobierno nacional en Neuquén, pero su pensamiento libertario –en algunos aspectos– y su distanciamiento con lealtad partidaria hizo que de a poco el kirchnerismo solo le dé palmadas en la espalda. “Nunca me fui del Frente para la Victoria”, dijo hace unos días. Sin embargo, tener pensamiento propio y no consultar a nadie sobre las consecuencias de las opiniones, no es el mejor camino para estar adentro del espacio oficialista. La militancia kirchnerista le ha quitado el apoyo desde que anunció su acercamiento al intendente Horacio Quiroga para el armado de un posible frente opositor. Este evento ha generado un sinnúmero de discusiones internas entre los adherentes acerca de los límites del pragmatismo. ¿Todo vale para ganar una elección? Para algunos, sí, y no dejarán pasar la oportunidad. Más allá del virtual proyecto con Pechi, ningún peronista le dará el poder a otro que no sea de su especie. Y Rioseco, más allá de su adhesión a las políticas nacionales, está lejos de soportar la estructura del justicialismo. “No me voy a arrodillar ante nadie”, expresó en referencia a su rechazo a la nueva Ley de Hidrocarburos. Rioseco ha montado toda su gestión en los abundantes recursos que recibe del ENIM, que administra las regalías del yacimiento El Mangrullo. Y, en esa línea, es natural que quiera recibir más dinero. Ayer, Nanci Parrilli anunció que quiere una interna para medir fuerzas dentro del kirchnerismo. Lo toreó a Rioseco a participar, pero dijo que tiene que “retractarse” en su postura con los hidrocarburos. No creo que esto suceda y lo más probable es que muchos salgan desorientados en un tema complejo. La militancia del FpV lucha hoy por resistir el “candidato a dedo desde la Rosada”. Y una interna no le vendría mal en un clima de poder.