Por MARIO CIPPITELLI
Neuquén > Patricia Rosso está viva. El viernes en horas de la tarde se comunicó telefónicamente con su madre para decirle que estaba bien. No le dijo de dónde la llamaba, pero sí le reconoció que tenía mucho temor.
Rosso es intensamente buscada por la Policía y la Justicia neuquina a raíz de su misteriosa desaparición hace tres semanas.
De buenas a primeras, la mujer vendió la vivienda que ocupaba, abandonó el cargo de directora interina que tenía en el CPEM 70 y desapareció repentinamente.
La profesora de geografía tenía muchísimas deudas. Le había pedido plata a sus compañeras y había intentado buscar dinero a través de préstamos para saldar un pasivo que, si bien se desconoce, era abultado.
¿Cuál es el origen de esas deudas? Es motivo de investigación por parte de la Justicia.
Se sabe que Rosso practicaba la religión umbanda desde hacía dos o tres años y que estaba vinculada con gente de ese ambiente.
Sólo a una compañera de trabajo le confió que necesitaba plata para “sacarse de encima” a una familia que también formaba parte del umbandismo y que ella misma había hospedado en su casa. Más tarde se supo, a través de su ex marido, que la profesora habría albergado a al menos dos grupos más de esa religión.
Para la Justicia, no hay ninguna hipótesis descartable. Pero los investigadores comenzaron a seguir una pista relacionada con la venta de droga y por la que podría estar vinculada su última pareja.
En un primer momento se supuso que el hombre trabajaba como policía de investigaciones, debido a que el ex marido de Rosso lo vio un día armado cuando fue a buscar a su hija y esta persona le confió que trabajaba en la fuerza.
Sin embargo, fuentes allegadas a la investigación lo descartaron. Por lo que se sabe, el hombre podría estar vinculado al ambiente delictivo, específicamente a la droga. De allí surge la hipótesis de las deudas que tenía la mujer. No se descarta que Rosso haya sido presionada para conseguir dinero y que ese haya sido el motivo de su decisión de abandonar la ciudad.
El fiscal Maximiliano Breide Obeid pudo confirmar que la directora compró un pasaje en la empresa de colectivos TUS para dirigirse a Río Cuarto, provincia de Córdoba. No obstante, no descarta que la mujer haya realizado algún transbordo a otro punto del país.
Desde algún lugar, Rosso se comunicó telefónicamente con su madre, que vive en Córdoba. “Estoy bien pero con miedo”, le dijo. La charla fue breve y la docente no dio mayores detalles de su paradero, probablemente por cuestiones de seguridad.
Una camioneta y una lancha
Neuquén > Cuando Patricia Rosso vendió su propiedad, a fines de febrero, recibió dinero, pero también una camioneta y una lancha como parte de pago.
Estos últimos dos bienes se los habría dejado a su última pareja, según trascendió. Lo que se intenta determinar es si la venta de la vivienda, ubicada en el barrio Huiliches, se habría concretado de manera voluntaria o si la mujer fue obligada a hacerlo bajo amenazas. Se trata de establecer, además, si el dinero o los bienes que recibió habrían sido utilizados como parte de pago para algún ilícito.