Hilla (AFP-NA) > Al menos 37 personas murieron y unas 166 resultaron heridas ayer, cuando un suicida hizo estallar su cinturón de explosivos en la fila de un control policial en una carretera en Irak, indicaron fuentes médicas y de seguridad.
La explosión se produjo en un momento de mucha afluencia en la entrada norte de la ciudad de Hilla.
La televisión estatal iraquí señaló que dos de sus empleados fallecieron también en esta explosión, que causó a su vez destrozos en decenas de vehículos.
“Algunas de las víctimas murieron carbonizadas dentro de sus coches”, precisó una fuente policial.
El ataque dejó 37 muertos y 166 heridos, afirmaron un teniente de policía y un médico del hospital de Hilla, que solicitaron el anonimato. Entre los muertos había cinco policías, dos mujeres y cinco niños, agregaron.
Tiroteo
En Abu Graib, al oeste de Bagdad, un tiroteo en otro puesto de control tuvo como saldo la muerte de dos soldados y otro militar herido. Un coronel de Policía y dos oficiales más fallecieron en otros tres ataques al norte de Bagdad.
El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, acusó el sábado a Arabia Saudita y a Catar de desestabilizar al país, al apoyar a grupos insurgentes.
“Les acuso de incitar y alentar a los movimientos terroristas. Les acuso de apoyarlos políticamente en los medios, de apoyarlos con dinero y comprando armas para ellos”, dijo Al Maliki. “Atacan a Irak, vía Siria, y de manera directa. Han declarado la guerra a Irak”, agregó.