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Sapag ganó el primer round de las internas

La decisión de la Justicia de avalar la lista de precandidatos azules, que había sido rechazada por la Junta del MPN, generó satisfacción en el sector que comanda el gobernador e indignación en el sobischismo.
Si bien los distintos partidos políticos de la provincia ya iniciaron su carrera pensando en los compromisos electorales de este 2011, todas las miradas por estos días apuntan a la pulseada que jugarán el 20 de febrero por las internas del Movimiento Popular Neuquino el actual gobernador Jorge Sapag y su antecesor, Jorge Sobisch.
En la semana que pasó, un fallo de la  Justicia le dio la derecha al actual mandatario de la provincia respecto a la modalidad de presentación de precandidatos a diputados, tema que causó la ira del sector blanco sobischista. “Me dejaron la pelota en la línea y lo único que tuve que hacer fue patear al gol”, graficó el propio Sapag entre allegados (y sin disimular su satisfacción) en uno de los tantos actos de campaña a los que asistió la semana pasada en Neuquén capital.
Y el tema no es menor, porque representó la primera victoria de un sector sobre otro en una contienda que después se tendrá que dirimir a través de los votos.
Todo se había iniciado cuando la lista Azul, que lleva a Sapag en busca de su reelección en la fórmula con Ana Pechen, había oficializado sus precandidatos a diputados provinciales de acuerdo a una resolución de la Convención del partido, la cual establece la conformación de una nómina única, con cupos de género y joven, y donde está representado el interior pero dejando de lado los circuitos.
Por su parte, la lista Blanca que comanda el ex gobernador, oficializó sus precandidaturas a través del viejo mecanismo y la Junta de Gobierno (de mayoría sobischista) avaló esta modalidad rechazando la de la Azul.
El sapagismo, mediante su apoderado Alejo Bolan, recurrió a la Justicia y allí el juez electoral Mauricio Zabala le dio la razón, intimando a la Junta a dar marcha atrás con su decisión, lo cual obligó al sobischismo a reformular su lista de precandidatos. 
Fue entonces que desde el sector Blanco, a regañadientes, se confeccionó una nueva nómina de precandidatos y a su vez -sin expectativas de resultados favorables- se realizaron tres presentaciones ante la Justicia, entre ellas, una apelación al fallo del juez Zabala. 
 
Paz social vs. Bigotazo
En los discursos de campaña, las principales críticas que el sobischismo le formula a Sapag son, curiosamente, los aspectos considerados como los mayores logros por la actual gestión de gobierno. Esto es, la buena relación con el gobierno nacional que posibilitó la concreción de muchos planes de obras para la provincia (incluidos en el Presupuesto Nacional), acuerdos financieros como el desendeudamiento y el inminente lanzamiento de la obra de la represa Chuihuido I.
Además, Sobisch también señala con dureza la relación con los gremios estatales. Para él, por ejemplo, el hecho de haber acordado (como hizo el Gobierno) un aumento salarial para el sector docente que garantizará el inicio de clases es “ceder a presiones”.
Un detalle de estrategia electoral es que “el bigotazo”, propuesto hasta el cansancio en afiches y spots publicitarios, se cuida, en la mayoría de los casos, de no nombrar a Sobisch, quizá a sabiendas de que todavía conserva dentro del MPN un núcleo de seguidores que lo respalda pero que hacia afuera genera un fuerte rechazo en amplios sectores de la sociedad neuquina.
Sapag, por su parte, contrapone a esto un discurso que apunta a resaltar la “paz social” que considera que su gestión ha logrado instaurar en más de tres años de mandato en la provincia. El mensaje no está sólo dirigido al interior del MPN sino también a los independientes en condiciones de participar de los comicios del 20 de febrero.