ver más

Sapag hizo los deberes

Fernando Castro
En el camino hacia las elecciones provinciales, para el MPN (para el gobierno)  había tres preocupaciones claras. La primera consistía en cerrar las heridas luego de las dos elecciones internas que afrontó en el 2014. En segundo lugar, debía saber con qué tipo de rival se mediría. No era lo mismo la oposición unificada por una fórmula potente que una dividida en dos grandes sectores restándose votos. Y en tercer término, necesitaba cerrarle paso a cualquier  conflicto que amenazara con propagar su mal humor en la calle rumbo al 26 de abril.
Por mérito propio y por obstáculos casi de origen en el arco opositor, dos de estas preocupaciones se terminaron resolviendo a su favor (el MPN acaba de cerrar filas detrás de sus candidatos y la oposición finalmente terminó fragmentada). 
Hoy, todo parece indicarlo, el gobernador Jorge Sapag,  y por añadidura sus candidatos Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa, se sacará de encima una potencial pesadilla electoral. Una de esas que fatalmente impactan en el día a día de miles de personas: el escenario de las aulas vacías y los docentes en las calles el 2 de marzo, la fecha de inicio del ciclo lectivo 2015.  
Está claro que la última palabra la tendrá el plenario de ATEN. Aunque todo parece indicar que el gremio, que viene de atravesar una tortuosa puja interna, y que en los dos últimos años no inició las clases, terminará aceptando la recomposición del 30%. (De hecho, 13 de sus 22 seccionales ya avalaron la propuesta de aumento). Los docentes serían así el último gremio en suscribir el acuerdo tras una temprana seguidilla de negociaciones iniciada por ATE y UPCN a mediados de enero, que incluyó aumentos para unos 20.000 estatales.