Semanas atrás, Mauro Icardi, el goleador del Inter de Italia, se bajó de una convocatoria de la selección de fútbol para los amistosos en Rusia por una leve dolencia que hasta generó sospechas... Buena parte de la opinión pública lo interpretó como falta de compromiso y los más arriesgados vaticinan que puede costarle, a quien esperó durante años una chance con la celeste y blanca, su presencia en Rusia 2018.
Luis Scola es tan millonario y famoso como la pareja de la mediática Wanda Nara. Se ganó la plata y la idolatría de un pueblo en buena ley. En las últimas horas tuvo un gesto conmovedor, otra muestra de amor infinito por los colores. Luifa cruzó el mundo para jugar un partido de básquet ante un rival de escasa envergadura: Paraguay. Voló casi un día entero de China a Buenos Aires... Y no bien llegó a destino se subió a otro avión hasta La Rioja para no perderse el debut en las Eliminatorias rumbo a China, justamente, 2019. Hizo casi 20 mil kilómetros sólo en ese periplo. Argentina ganó y él fue la figura estelar con 22 puntos. Su cuerpo pesado y devastado le pedía un respiro, pero armó las valijas y partió de regreso a Asia. “Tengo compromiso allá, me daba el tiempo para al menos jugar un partido y no lo dudé”, declaró el emblema del básquet argentino que milita en el Shanxi Brave Dragons.
Scola es un ejemplo de deportista, un orgullo para un país que muchas veces se lleva el respeto por la patria a marzo. Merecidamente portó la bandera albiceleste en los últimos Juegos Olímpicos. Tan enorme como su estatura es el cariño que siente por la Argentina. Muchas figuras del fútbol que no le llegan a los talones deberían aprender de él. ¡Hacé “Scola” en sentido de pertenencia y compromiso, Luifa querido!
Luifa cruzó el mundo para jugar ante Paraguay y se volvió al día siguiente a China. Otros deberían imitarlo...