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Se agrandan los contrastes

E l Municipio dice que se encuentra preparando la Neuquén del millón de habitantes y justifica, en ese sentido, que la mayor parte del presupuesto que se ejecutará este año se destine a la obra pública.

La ciudad dispondrá de 4900 millones de pesos para gastar en su funcionamiento, de los cuales 1500 irán a obras en los barrios.

Sin embargo, lo que no sobran son proyectos concretos para que, en primer lugar, se favorezca el acceso a la tierra y luego a una vivienda a las cerca de 40 mil familias que viven alquilando o malviven hacinadas en espacios que no reúnen las condiciones necesarias de habitabilidad. La ciudad se prepara para tener un millón de habitantes, pero no se dice cómo será habitada, ni en qué condiciones.

Esa carencia de una planificación y políticas concretas de parte del Estado nacional, provincial y municipal de atender la demanda concreta (o las consecuencias de esa necesidad insatisfecha) contrasta con otros proyectos, como los que se prevé edificar en las tierras que desalojará la prisión federal U9.

Se habla de que el valor del metro cuadrado en ese sitio oscilará los tres mil dólares.

No se trata de una ironía, sino más bien de mostrar una realidad inocultable, pero se llegó a proponer que en el pulmón verde que la Provincia quiere hacer en su porción de la U9 se incluya un muro en el cual se que haga referencia a los inquilinos, una de las principales categorías de los habitantes de Neuquén que cada vez parecen ser más.

Los contrastes, seguramente, se acentuarán en la metrópolis que sueñan los políticos.

La idea surgió precisamente de la Unión de Inquilinos, que se opone a que se haga en esa zona de la ciudad una versión neuquina de Puerto Madero.

Se prepara a Neuquén para un millón de habitantes, pero no se dice cómo y en qué condiciones la habitarán.