{# #} {# #}

ver más

Se enamoró de un caballo, sus papás se lo regalaron y ¡ganó el Pellegrini!

El cuidador Ariel Dotzel, con récord de triunfos en la máxima carrera, cuenta a LMN una historia imperdible. La emoción de Francesca, de 5 años, contagió a todos en Canal V. Ella lo eligió y convenció a sus padres, que "no tenían idea" de turf.

"La emoción de esa nena, llorando sin parar, nos partió el alma a todos. Ella lo ama a su caballo", cuenta Ariel Dotzel, el cuidador del flamante héroe del Pellegrini y se le eriza la piel una vez más.

Se embala con la hermosa historia, como Seattle Happy en la recta final del hipódromo de Canal V en el que se consagró "el pingo del 2020".

"Francesca tiene cinco años y fue la que lo eligió entre varios, la que le pidió a sus padres que no tenían idea de lo que era el turf que se lo compraran. Y ahora tuvieron esta gran satisfacción. Yo ya gané cuatro Pellegrini y el otro día las tres carreras más importantes (también el Jockey Club y la Polla de Cuartos de Milla). Toqué el cielo con las manos el sábado, pero lo de la nena me llenó el corazón", confiesa a LM Neuquén el exitoso entrenador, reconfortado por contribuir para que la pequeña sostenga en sus manos el trofeo más preciado. Para que acaricie de nuevo a a su cada vez más "famosa mascota" en la imagen más tierna del fin de semana neuquino.

image.png

Francesca con el trofeo en sus manos junto a sus padres, el cuidador, el jockey, la familia de la Pichi Perla y el entorno del campeón.

"La verdad que estoy muy contento. Es la historia de un caballo que lo compramos hace un año y medio ó dos, es gente amiga, Maxi y Melania. Insisto, es la primera vez que adquirían un caballo. Y esa nenita que se entusiasmó porque lo vio, porque era todo negro, un hermoso zaino oscuro. Se enamoró tanto que sus padres se lo compraron. Hemos tenido desde entonces muchos logros con ellos, habíamos ganado cuatro ó cinco carreras antes, pero verlos así de emocionados fue algo hermoso para mí, inolvidable", destaca el oriundo de Choele Choel que llegó hace 32 años a Neuquén y ni en sus mejores sueños pensó que triunfaría de este modo.

Pero el nuevo y resonante éxito en la carrera del año y la historia de Francesca no fueron la únicas emociones fuertes que vivió el "cuida" en el hipódromo neuquino donde agigantó su historia. "El reconocimiento a Pichi Perla (muy querida en el ambiente del turf y fallecida en pandemia; el Pellegrini llevó su nombre) también fue muy emotivo. Sus hijos como Romina y el Pelado, su marido, estaban ahí sin poder contener las lágrimas, fue otro momento conmovedor. La conocíamos todos a la Pichi. Estoy seguro que hubiera salido en la foto del ganador si no partía antes, aunque de algún modo estuvo presente. Se juntaron muchas emociones", agrega a corazón abierto Dotzel sobre la jornada memorable que tantos sentimientos le generó.

Es el mismo cuidador al que a fines de los 80 contrató Diego Sapag para el stud El Quijote. "Acá nacieron dos de mis hijos, con Marisa mi señora y jefa del equipo, la peleamos y salimos adelante. Jesuan, mi pibe, es el alma del grupo de laburo, aparte de ser una gran persona y le agradezco mucho, al igual que a todos los patrones (Octavio, Agustín y la banda de Zapala, gente de Chile, Mauricio, Cuqui, Mario...). Víctor, un compañero del stud, también es clave. Tuvimos muchos caballos buenos, alegrías y tristezas. El turf me dio todo en la vida. Neuquén y los caballos en verdad me dieron todo", redondea con la voz entrecortada y los ojos vidriosos.

image.png

Toda la barra festejando la victoria del pingo que "descubrió" Francesca.

Tan feliz y emocionado como Francesca, la nena que tiene al caballo del año, aunque ella lo quiso antes de que saltara a la fama y todos lo vitorearan. Antes de que el querido "negro" se hiciera campeón...

Te puede interesar