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Se nubló en Vaca Muerta

La política suele acudir al léxico de los pronosticadores del tiempo para describir situaciones propias. Y Vaca Muerta es uno de los hechos políticos más relevantes de los últimos años del país. “Teníamos el horizonte limpio y aparecieron nubarrones”, expresó el gobernador Omar Gutiérrez para graficar la crisis que despunta en la política para la formación no convencional de hidrocarburos más prometedora fuera de Estados Unidos.

Con “nubarrones” el mandatario aludió a dos acciones directas del gobierno nacional que impactan en el desenvolvimiento de las empresas con negocios en Neuquén: la revisión del programa de subsidios para el gas nuevo contemplado en la resolución 46, del ex Ministerio de Energía, y las retenciones a las exportaciones petroleras.

La política acordada por el gobierno de Mauricio Macri con Gutiérrez, las empresas y los sindicatos está en revisión porque el costo que tiene para el Estado es más alto de lo que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, está dispuesto a pagar mientras recorta de donde puede para cumplir el compromiso de ajuste con el Fondo Monetario Internacional. Ahí reside la existencia de las dos trabas que Gutiérrez nombra como “nubarrones”.

El ajuste que comprometió Macri con el FMI motivó cambios no deseados en la política nacional para Vaca Muerta.

“Exigimos”, enfatizó el gobernador, a la Secretaría de Energía que empiece a pagarles el subsidio a 11 proyectos aprobados por la Provincia y frenados en la repartición a cargo de Javier Iguacel. Sólo seis de los 17 aprobados por la Provincia están cobrando. El más favorecido es el de Tecpetrol, la petrolera de Techint, en Fortín de Piedra, que se lleva alrededor del 70% de la resolución 46.

El freno a la exigencia de Gutiérrez en este caso es el costo fiscal que implica la medida. Se trata de la misma traba que impide eliminar las retenciones a las exportaciones.