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Se resigna calidad educativa

Por ALFREDO ENRIQUE

Neuquén vivirá nuevamente un conflictivo inicio de ciclo lectivo, similar al del año pasado cuando una dura pulseada salarial entre el gobierno provincial y ATEN dejó como saldo más de 30 días de clases perdidos que nunca se pudieron recuperar en su totalidad.
El de 2013 se podría tomar como el antecedente inmediato de los perjuicios que los paros tienen para la educación. Pero si se toma como referencia a un niño que este año debería concluir la primaria en un colegio público, difícilmente se encuentre un caso en el que un conflicto de raíz laboral no lo haya afectado directa o indirectamente a lo largo de su historia escolar.
En este contexto, la brecha entre la formación en un establecimiento privado -en el que prácticamente no se realizan huelgas docentes- con uno público es cada vez más grande. La diferencia, obviamente, perjudica a los alumnos que concurren a una escuela del Estado donde no solamente se forman, sino también muchas veces reciben un necesario refuerzo alimentario que no encuentran en su propia casa.
Los conflictos, además, tienen un efecto dominó en todo el ciclo de formación que va desde el nivel inicial hasta los institutos de formación docente (IFD), donde la Provincia forma a los educadores que luego incorpora al sistema.
Este año, de hecho, el Consejo Provincial de Educación tomará maestros graduados el año pasado, uno de los peores en cantidades de días perdidos. En efecto, el conflicto docente de 2013 perjudicó a cientos de estudiantes terminales de los IFD que vieron limitadas sus prácticas de residencias -vital para su futuro desempeño docente- en escuelas o jardines públicos a causa de los paros.
La vicegobernadora, Ana Pechen, designó a 2014 como año límite para que se convoque a un Congreso Provincial de Educación, último paso a la redacción de la nueva ley educativa que regirá en la provincia. Si los vaivenes de la política logran al fin que se llegue a esa instancia, Neuquén no podrá excluir del debate la altísima conflictividad que afectó a la educación en la provincia en la última década.