Neuquén > Liliana Planas tenía 60 años y era hija de Teodoro Luis, uno de los pioneros de esta ciudad, cuyo nombre fue inmortalizado en una de las calles de la capital. Planas, además, fue uno de los primeros odontólogos que tuvo Neuquén en el servicio del Hospital Regional y también fundador de la biblioteca Juan Bautista Alberdi.
En 1987, el Concejo Deliberante le puso el nombre a la calle que ahora es colectora de la multitrocha, que en su momento tenía el nombre de otro pionero de la ciudad, Juan Julián Lastra Norte. El pedido lo hizo el Rotary Club Neuquén “en la creencia de que los prolongados y aquilatados servicios prestados a la Sociedad por el Dr. Planas le otorgan sobrados méritos para hacerse acreedor a este reconocimiento por parte de la ciudad de Neuquén”, según se indicó en la ordenanza.
En 1971 se casó con Jorge Sobisch, quien por entonces trabajaba de linotipista. Los que recuerdan esa boda sostienen que se trató de un acontecimiento social relevante para lo que era el “pago chico”. Neuquén empezaba a crecer y a convertirse en una ciudad cosmopolita teniendo como sitio de diversión por excelencia al Club Independiente, donde se organizaban bailes en los que el entonces desconocido Sobisch despuntaba su vicio de bailarín. Allí la conquistó.
Teodoro Planas tuvo dos hijas: Liliana y Olga. Ésta se casó con un Salvadó y de allí es que Rodrigo y Gerardo son los sobrinos del ex gobernador.
Liliana Planas y Sobisch tuvieron cuatro hijos: Federico, Gastón, Mariana y Martín. En su rol de primera dama durante los últimos gobiernos de su esposo asumió como coordinadora ejecutiva del Programa Provincial de Becas y fue cuando su perfil público aumentó. Se hizo conocida cuando manejó un programa que premiaba a cursos primarios y secundarios con viajes en función de los rendimientos académicos.