Buenos Aires
Con el fin de evitar accidentes de tránsito provocados por el cansancio o la distracción del conductor, un grupo de investigadores creó Harken, un sistema de sensores ubicados en el cinturón de seguridad y en la butaca del auto que permiten detectar de forma preventiva los primeros síntomas de fatiga.
La variación del ritmo cardíaco y la respiración son buenos indicadores del estado del conductor. Ante una modificación de estos valores, Harken puede emitir un alerta de forma previa a la aparición de los primeros síntomas de fatiga y cansancio”, dijo José Solaz, director de Innovación del Instituto de Biomecánica de Valencia, España.
Harken solo ha sido testeado en circuitos cerrados, pero sus investigadores planean ponerlo a prueba en situaciones de manejo real. Los investigadores esperan que este sistema no intrusivo, una vez implementado en los vehículos comerciales, pueda reducir los accidentes provocados por la distracción o la fatiga al volante.
La fatiga produjo 1,2 millones de incidentes con 38.000 muertos en Europa en 2008, el último año registrado.