Buenos Aires > Tom Hanks regresa a la pantalla grande con una historia real en “Capitán Phillips”, filme dirigido por Paul Greengrass que cuenta la verdadera historia del secuestro al buque mercante Maersk Alabama -con bandera estadounidense- que fue tomado por piratas somalíes en el océano Índico a unas 400 millas de Mogadiscio. El filme, basado en el libro autobiográfico de Richard Phillips, “A Captain’s Duty” (‘El deber de un capitán’), se estrena hoy en las salas de toda Latinoamérica.
El capitán Richard Phillips navegaba en un carguero a lo largo de las costas de Somalia cuando el barco fue abordado por piratas liderados por Muse (Barkhad Abdi).
Tras irrumpir en el puente de mando, los atacantes tomaron al capitán como rehén en un bote salvavidas, lo que desató la sofisticada operación de rescate de la Marina estadounidense que cubrió profusamente la prensa en abril de 2009.
Greengrass, de tradición documentalista, narra esta historia en formato de thriller poniendo el foco en la tensión entre Phillips y Muse, un desnutrido y violento ex pescador.
“Los momentos de crisis crean un ballet de tensiones que se van superponiendo”, dijo el cineasta en su presentación con la prensa en Los Ángeles a poco de su estreno en EE.UU. Si esa tensión se captura sin sentimentalismos, agregó, “se descubre lo que subyace a ella: la humanidad y la compasión”.
Greengrass, nominado al Oscar por filmes basados en hechos reales, como “United 93” (sobre el vuelo secuestrado el 11-S que no llegó a su destino) y “Green Zone”, logró la participación de la Marina estadounidense y encerró a los actores en una claustrofóbica réplica del bote salvavidas.
Fiel a su estilo, el director británico quiso además que los actores no se conocieran antes de filmar el asalto al puente de mando, para capitalizar el nerviosismo de los cuatro jóvenes de origen somalí al ver a Tom Hanks por primera vez. “Eso les dio una ventaja a los actores y al equipo”, dijo Greengrass.
“Pero también ayudó a Tom (Hanks), porque no había ninguna clase de intimidad entre ellos. Eran antagonistas en ese momento y esto se nota en la pantalla”.
Al recordar la escena, Hanks dijo entre risas que “había terror verdadero en los ojos de todos los hombres blancos que estaban a bordo del buque cuando (los “piratas”) llegaron al puente”.
“Estos chicos, particularmente Barkhad (...), transmiten algo que supera cualquier artificialidad”, añadió el actor que ganó dos veces el Óscar
“Estaba muy asustado”, recordó a su vez Barkhad Abdi , quien tenía siete años cuando emigró con su familia a Estados Unidos en 1992, un año después del estallido de la guerra civil en Somalia. “No había visto a Tom todavía y mi miedo era todo natural”.
“Fue lo más difícil para mí. Toda la película se fundamentaba en esa escena”, dijo a la AFP este exchofer de limusinas, al que le cambió la vida cuando acudió con sus amigos al casting del filme en Minneapolis (Ver aparte)
Aunque el film está basado en el libro del capitán Richard Phillips junto a Stephan Talty, en el guion de Bill Ray se incluye también el punto de vista de los piratas somalíes, para dar una mayor perspectiva a la historia y bucear en los problemas de la piratería, para mostrar que se trata de organizaciones elevadas, en la cual sus actores son los últimos de la fila de un poderoso enlace.
“La piratería es un crimen, y la película no busca justificarla, pero creo que la gente tendrá compasión de Muse. (...) Claro que es un criminal, pero también es una persona en un aprieto”, explicó Barkhad Abdi.
Pleno mar
“Capitán Phillips” fue filmada en el océano, en un buque mercante verdadero con tripulación real. En la escena del abordaje, los actores efectivamente se trepan al barco en medio del mar, sin efectos especiales.
La Marina puso a disposición de los productores el destructor portamisiles “USS Truxtun”, la fragata “Halyburton” y una nave de asalto anfibia, incluyendo un equipo de oficiales especiales de élite conocidos como Navy SEALS.
En ese contexto, Greengrass, que dirigió dos filmes de la saga “Bourne”, dio mucho lugar a la improvisación. La frase “Yo soy el capitán ahora”, tal vez la más emblemática del filme, fue obra de la espontaneidad de Abdi.
Y la mujer que interviene en el intenso final, en el que Hanks da una lección actoral para la historia, es una verdadera enfermera del “Halyburton”, reclutada in situ por Greengrass.
Las víctimas de ese afán de hiperrealismo fueron los actores, que recuerdan sin nostalgia las claustrofóbicas escenas en el bote salvavidas cerrado, donde los piratas se llevan a Phillips como rehén. “Era un lugar muy incómodo, olía horrible, el aire estaba viciado, hacía calor y estábamos todos amontonados”, contó Hanks, quien suele encarnar a héroes cotidianos en filmes como “Náufrago” (2000) y “Salvando al soldado Ryan” (1998), que le merecieron nominaciones al Oscar.
“Paul creó un ambiente muy realista y no puedo imaginar haberlo hecho de otra manera. Hay formas tal vez más agradables, pero como actores, ese pequeño espacio, caluroso y sin ventanas, fue una gran ventaja para nosotros”, concluyo.