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Según el GPS, en la ciudad hay 20 barrios “peligrosos”

Las áreas rojas representan una quinta parte de la capital y coinciden con los sectores más empobrecidos: el oeste, Sapere, Confluencia y las tomas La Familia y Aeropuerto.

Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar

 

 

Neuquén
Cualquier visitante que llegue a Neuquén y desee guiarse por su GPS para conocer la ciudad encontrará que hay 20 barrios con advertencias de “zona peligrosa” (Zp), o sea, sitios en los que el sistema aconseja no transitar por la posibilidad de sufrir robos. Las extensas áreas rojas representan una quinta parte de la ciudad y coinciden con los sectores más empobrecidos, como el oeste, Sapere, Los Pumas y las tomas La Familia y Aeropuerto.
La definición de un barrio como “zona peligrosa” no sigue un criterio específico, mucho menos científico, ni tiene vínculo alguno con la seguridad vial. Se trata de sitios que los mismos usuarios califican como riesgosos, por considerar que al circular por esos sectores un automovilista tiene altas chances de sufrir robos u otro tipo de delitos. Las actualizaciones de estos datos son colectivas, de modo que nadie y a la vez todos se pueden adjudicar la autoría.
En los equipos, según los accesorios que se carguen, las zonas peligrosas aparecen delimitadas con color rojo y un número que las identifica o se las señala mediante una alerta sonora. Otra opción es que la voz femenina o masculina que aconseja por dónde conducir nos advierta: “Precaución, entrando en una zona peligrosa”. En todos los casos el significado es el mismo: si seguimos adelante, quedaremos expuestos ante posibles delincuentes.
En Neuquén, los GPS actualizados en los últimos meses marcan 9 zonas peligrosas, que abarcan 14 barrios completos y otros 6 de manera parcial. Estas áreas rojas triplican las zonas verdes del mapa, que indican los sitios para recrearse al aire libre.
La primera de las zonas que el GPS recomienda evitar, identificada como “Zp333”, aparece apenas se cruza el puente carretero. Comprende casi todo el barrio Sapere y el sureste de Provincias Unidas.
Para Domingo Lucumán, presidente de la vecinal de Sapere, “eso es injusto porque, de la gente que vive acá, la que delinque es un 10% y esto nos involucra a todos los vecinos del barrio, al 90% restante que trabaja”.
Hacia el norte de la ciudad, el GPS muestra en rojo todo el Parque Industrial y, al sur hay otras tres áreas: dos ubicadas en Confluencia Urbano y una en Belgrano. La más amplia (Zp337) va desde la costa del Limay hasta El Chocón, entre Obreros Argentinos y Pelagatti, donde está el sector Los Pumas. Las zonas restantes son muy reducidas, de pocas manzanas. Una coincide exactamente con la toma La Familia (Zp334) y la otra (Zp357) está unas cuadras más allá, entre Tronador y Aluminé.
“Es medio discriminatorio porque en todos lados hay delincuentes; es cierto que hay que andar con precaución por los robos en el semáforo de Saturnino y Copahue, pero tampoco es que no se puede circular. De lo contrario, no podrían pasar por ahí todos los días los padres que llevan a los chicos a la escuela”, opinó Roberto Pozo, de la vecinal de Belgrano.
En el oeste neuquino, el GPS indica dos manchas rojas de gran tamaño, que abarcan casi todos los barrios de esta parte de la ciudad. La mayor es la Zp335, que se extiende por todo Gran Neuquén Norte y Sur, San Lorenzo Norte, Hibepa, Cuenca XV, Z1 y Esfuerzo, más un fragmento de San Lorenzo Sur. Se le suma la Zp336, que incluye Villa Ceferino, Bardas Soleadas y gran parte de Islas Malvinas.
Los barrios Gregorio Álvarez y Melipal quedan rodeados de zonas rojas, pero no figuran como lugares conflictivos. Claudio Marchetti, titular de la vecinal de Gregorio, señaló que “eso es así porque este es un barrio de paso, aunque hay que aclarar que en esto se distorsiona mucho, ya que robos tenemos en cualquier parte y la solución no es marcar los barrios sino invertir, invertir e invertir en contención para los jóvenes”.
El “mapa del delito” del GPS incluye además una pequeña franja sobre la calle Zeballos (Zp381), donde está la toma Aeropuerto, y un rectángulo contiguo al arroyo Durán (Zp332), que comprende completos a los barrios Limay y Don Bosco 2 y 3.
Las zonas sindicadas como peligrosas son uno más de los “POIs” (por las siglas en inglés “Puntos de interés”) que se pueden incluir en los mapas de los equipos de GPS. También sirven para señalar dónde hay un nuevo radar o un lomo de burro. Estas marcas se agregan a la cartografía base a través foros de internet destinados a actualizar datos, donde son los usuarios los que deciden las modificaciones. El más popular es Proyecto Mapear, un portal en el que todos los conductores del país colaboran entre sí de manera gratuita.
Para los detractores de este accesorio, la advertencia sobre supuestos peligros delictivos es una nueva forma de discriminar y estigmatizar al que vive en asentamientos o barrios con pobreza. Los que defienden el mecanismo, en cambio, arguyen que les sirve para sentirse seguros y que quien no esté de acuerdo siempre tiene la opción de desactivar esta alerta de su GPS.

Lo anticipó Capusotto
En 2009, unos meses antes de que los GPS incorporaran las “zonas peligrosas”, el humorista Diego Capusotto anticipó que la tecnología de navegación satelital también podía usarse para indicar por dónde no ir.
A través de su personaje Micky Vainilla, con el que ridiculiza a la clase media alta porteña, el humorista presentó en su programa de la Televisión Pública el “GPSS”, un equipo satelital ficticio que advertía a los automovilistas sobre la presencia en la calle de inmigrantes. “Peligro un extranjero vendiendo chipá, doble a la derecha”, decía el equipo que mostró Capusotto en su programa. También aconsejaba esquivar a personas con vestimenta característica “de un país limítrofe” y casas ocupadas ilegalmente. “Ahora podés vivir tranquilo si sabés por donde no tenés que ir”, bromeaba Capusotto con el traje de Micky, sin imaginar que poco tiempo después esta parodia se volvería real.