Comerciantes y hoteleros aumentaron los precios de manera desmedida. El Gobierno está preocupado.
Ahora las autoridades locales ven con preocupación un 20 por ciento menos de turistas para estas fiestas con respecto a los números que se medían el año pasado, y creen que la explicación está en los precios que se cobran, tanto en los alquileres de cabañas u hoteles como en los productos relacionados con la gastronomía y el esparcimiento en general. Reconocen las propias autoridades que a un primer aumento registrado a principios de diciembre, de alrededor del 30 por ciento se le sumó otro de más del doble por la disparada que se generó poco antes de que asumieran las nuevas autoridades del gobierno nacional, lo que generó una oferta no muy atractiva si se la compara con otros centros turísticos de la costa bonaerense y hasta con otros destinos internacionales cercanos.
¿Están a tiempo de corregirlo o seguirán con la misma política?