El martes 8 a las 16:50, tu cuerpo dejó este plano para emprender nuevos viajes. Temprano, muy temprano, aún te necesitamos acá en la tierra, pero sabemos que no dejaste ninguna carta sin jugar, ningún abrazo sin dar, ninguna sonrisa sin compartir, nada sin intentar, porque para vos caerse estaba permitido, pero levantarse era obligatorio. Siempre dijiste "agradezco a la vida que me deje abrir los ojos todas las mañanas", y nosotros hoy te agradecemos a vos por enseñarnos el valor de vivir un día a la vez y la importancia de las pequeñas cosas, el aquí y ahora, porque lo único que importa es el presente. Diste más de lo que tenías, sin esperar nada más que una sonrisa a cambio. Corriste, bailaste, cantaste, trabajaste y amaste. Te vamos a recordar siempre con los brazos abiertos, las manos grandes y una sonrisa. Te nos fuiste, pa, pero tu retirada será con bombos y platillos. Volá alto, llenamos de luz y amor el camino que emprendiste y orgullosos de vos te decimos ¡hasta pronto! Con mucho amor al gran Sergio Menna, de su hijo, hijas, nietas, nieto, bisnieto, yernos, nuera y amig@s.