Las estrellas argentinas se desviven por jugar en sus clubes pero no así en la Selección. Diego daba la cara siempre.
"Me das cada día más", cantaba ya en 1986 Valeria Lynch en el film Héroes, en honor a los campeones del mundo, con Diego como abanderado.
Quizás aquel equipo tenía menos estrellas que éste, pero un sentido de pertenencia superior, un amor por los colores y un respeto hacia el entrenador que los actuales no transmiten ni demuestran.
Se desviven por jugar con la del Barça, la de Boca o el PSG, pero no así con la celeste y blanca. ¿Le soltaron la mano al Tata los históricos de la Selección?, esta camada que estuvo cerca de ganar todo y aún no logró nada. ¿O es falta de compromiso?