Sin Phelps ni Bolt, poco en juego

Los dos gigantes tuvieron su adiós en Río. Tokio 2020 y el desafío de llenar su vacío.

Neuquén.- Río 2016 tuvo un privilegio que cualquier ciudad organizadora de Juegos Olímpicos le envidiará. Dos leyendas como Michael Phelps y Usain Bolt brindaron sus últimas actuaciones e hicieron delirar al público, una vez más, como sólo ellos saben hacerlo.

La programación del evento les permitió no eclipsarse y cada uno maravilló por separado. La primera semana fue el momento de Phelps. A los 31 años, el Tiburón de Baltimore se despachó con cinco oros y una presea de plata para agrandar su increíble carrera que culmina con 28 medallas (23 doradas), siendo por lejos el que más ganó.

Por su parte, Usain Bolt tuvo su presentación el último domingo en la prueba de 100 metros, donde remontó categóricamente al norteamericano Justin Gatlin. Luego se quedó con los 200 sin inconvenientes y con la posta 4x100, donde realizó un último tramo espectacular que le dio el oro al equipo jamaiquino. De esta manera, logró su tercer triplete seguido y alcanzó a históricos como Carl Lewis y Paavo Nurmi con nueve doradas.

El público colmó los estadios para verlos brillar. ¿Cómo será la próxima gran cita sin ellos?

Pero más allá de lo estrictamente deportivo, el olimpismo extrañará la popularidad de quienes cambiaron la historia de los Juegos y fueron fundamentales para su atractivo. Por ejemplo, la cadena NBC pagó más de 1000 millones de dólares para tener los derechos televisivos del certamen y tuvo sus mejores ratings cuando Phelps y Bolt aparecieron en escena.

"He logrado todo y estoy orgulloso. He cumplido mi misión y probado que soy el más grande. Ahora me voy de vacaciones".Usain Bolt. El atleta jamaiquino confirmó que se retira.

"Sé que ya lo dije antes, pero esta vez sí fue la última vez que me vieron compitiendo en el agua. Logré todo lo que quería".Michael Phelps

El nadador volvió a demostrar su talento en su última vez en JJ.OO.

Bolt, entre premios y patrocinadores, se llevó 32,5 millones por su participación en Río y Phelps tiene una riqueza neta de 55 millones, según la revista Forbes.

El estadio Joao Havelange, que albergó las disciplinas de atletismo, sólo lució en plenitud las veces que corrió Usain Bolt, al igual que el Estadio Olímpico Acuático, sede de las pruebas de natación.

Casualmente coincidieron en su retirada y ambos estuvieron a la altura y hasta superaron las expectativas con las que habían llegado. Después de verlos brillar durante esos años, cuesta imaginar una edición sin ellos. Tokio 2020 ya arranca en desventaja.

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