Tras unos dos minutos, la radio volvió al aire, pero esta vez con la voz del delegado de Saneamiento municipal, Mario Nicolás (que hizo una huelga de hambre), quien afirmó al aire que la emisora se encontraba tomada por los trabajadores.
Dentro del comunicado, Nicolás se refirió a la situación de estancamiento en el diálogo con el Ejecutivo. Además, fustigó al secretario de Obras y Servicios Públicos, Fernando Pieroni: Todas las acciones que llevan adelante son exaltaciones deliberadas a la violencia y a la coerción. Eso se desprende de las acciones y expresiones en particular del secretario de Pieroni, descalificando a los trabajadores, llevando a cabo represalias con los mismos y sus familias, desenvolviéndose en todo momento como un gobernante de facto».
Más allá del comunicado, la acción generó el repudio de la prensa local a un hecho considerado «grave».