No hay subsidios buenos y subsidios malos per se. Hay una multitud de efectos a analizar en detalle antes de emitir un juicio concluyente sobre cualquier subsidio.
Es mucho más compleja la cuestión de lo que pareció en boca del intendente Horacio “Pechi” Quiroga durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. “Los servicios públicos son bienes de consumo, por lo tanto, quien tiene que pagar por ellos siempre es quien los consume”, sentenció el jefe comunal ante los concejales, sin espacio para ningún tipo de matiz a la regla que propicia.
“Más subsidios siempre representan más déficit fiscal, y más déficit siempre representa más inflación, es decir, el impuesto que más castiga a los sectores más desprotegidos”, agregó el caudillo radical, sin dejar lugar a dudas sobre su consideración respecto de los aportes estatales para cualquier tipo de actividad económica. Quiroga criticó los subsidios en el contexto que define la asistencia estatal a los usuarios de los servicios. En cambio, no se le escuchó al intendente crítica alguna contra la gran masa de recursos que destina el gobierno nacional de Mauricio Macri, su referente, para subsidiar a las petroleras que sacan gas de Vaca Muerta. Para las compañías que son beneficiadas por esos subsidios, la Nación reservó 1100 millones de dólares, una cifra equivalente al 20 por ciento de la totalidad de inversiones que hicieron las empresas en 2017 en Vaca Muerta, siendo YPF, de mayoría accionaria estatal, la que más desembolsó. Gracias a ese subsidio, las multinacionales beneficiadas cobrarán el gas que extraigan tres veces más caro que si lo sacaran en Estados Unidos.
Pechi Quiroga despotricó contra los subsidios a los usuarios de servicios, pero obvió los de Macri a las petroleras.