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¿Súper final en la 8ª fecha?

Los torneos cortos aseguraban emoción. Casi siempre. Si un equipo dominaba a placer, podía dar la vuelta olímpica con un par de fechas de anticipación. Los números no permitían más que eso. Los campeonatos largos, dicen muchos, pierden suspenso. Si hay un equipo que se escapa, las jornadas finales no tienen gracia. ¿Puede pasar eso en el debut de la Superliga?

El Boca del Mellizo se sacó un gran peso de encima con la conquista en el certamen pasado. Parece que eso más los refuerzos para ir en busca del bicampeonato, y pensando en la Libertadores 2018, le dieron aire y frescura a su juego. Y resultados. Lleva siete de siete, mejoró su récord histórico y va por las ocho victorias en fila del River de Ramón (cuando el riojano jugaba y regresó de Europa para hacerle ganar el Apertura 1991). Esa marca, justamente, la puede igualar si le gana el domingo a un River que llegará finalista de la Copa y con la mente en otro lado, o eliminado de su gran objetivo del año, golpeado, en busca de una rápida revancha.

Cualquiera de las opciones le da al choque en el Monumental olor a partido bisagra en la Superliga. Porque todavía con mucho por recorrer, si Boca suma de a tres, será difícil bajarlo, pese a que la segunda parte la jugará en simultáneo con su regreso a la competencia continental en el primer semestre de 2018. En cambio, si el que festeja es el Millonario, se pondrá en carrera y le sumará más dudas en la confianza que en la tabla a un rival que seguiría liderando en soledad. Pase o no mañana el equipo de Gallardo a la final copera, el domingo el Monumental se llenará para ver 90 minutos que paralizarán al país y generarán eco en todo el mundo por ser un espectáculo deportivo difícil de igualar, incluso con una sola hinchada en las tribunas.

Boca se sacó un gran peso de encima con el título logrado en el torneo pasado y ganó frescura en su juego.