Groisman era el único candidato a la jefatura del Gobierno y también el aspirante favorito del presidente Petro Poroshenko.
Yatseniuk justificó su renuncia en el estancado proceso de reformas en la ex república soviética, que ya no podía reanimar después de que se rompiera su coalición prooccidental, según explicó.
Groisman dijo tras su elección que "la gente quiere tener una perspectiva" y prometió implementar las reformas más urgentes. "Tenemos que recuperar la confianza de la gente", subrayó Groisman, quien también prometió hacer más transparente la labor del Gobierno.