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Twitter, el lugar de las primicias

Mauro Villanueva

La mensajería instantánea y el microblogging se apoderaron de la sociedad y se disputan las primicias (y las noticias) con los medios de comunicación tradicionales y los no tan nuevos portales de noticias en internet que se actualizan prácticamente las 24 horas. Y a veces, cuando los sucesos se producen en horas de “guardia baja”, son ellos los que directamente se convierten en los únicos canales de información. Un claro ejemplo es la noticia de la muerte del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman. Minutos antes de la medianoche del domingo, los rumores se volcaron a Twitter y a las 23.35 el periodista del Buenos Aires Herald Damian Pachter tuiteó: “Me acaban de informar sobre un incidente en la casa del fiscal Alberto Nisman”. Apenas unos minutos después, a las 12.08 del lunes, el periodista publicó un segundo tuit: “Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba. Los médicos están allí”. Lo que siguió después fue una catarata de tuits y retuits en los que cientos y miles de periodistas noctámbulos se hicieron eco e informaron al resto de los mortales lo que había pasado. Durante la madrugada del domingo el hashtag #MuerteDeNisman fue la segunda tendencia principal en Twitter a nivel global. La primicia conocida allí no tardó (en realidad casi dos horas después) en llegar a la televisión y a los portales, que comenzaron con los chequeos en medio de supuestos y potenciales, esperando alguna confirmación oficial y montando guardias. Ya lanzada la primicia, las redes sociales funcionaron luego como el lugar para intercambiar datos, señalar culpables y liberar el CSI que todos llevamos dentro para opinar de cadáveres, calibres y preservación de una escena del crimen.