Kiev (AFP-NA) > Ucrania anunció ayer la movilización de sus reservistas tras la “declaración de guerra” de Rusia, en momentos en que las potencias occidentales buscaban una salida al conflicto con Moscú.
“Si el presidente (Vladimir) Putin (ruso) quiere ser el presidente que empezó una guerra entre dos países vecinos y amigos, está a punto de lograr su objetivo. Estamos al borde del desastre”, dijo el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.
“Es una alerta roja. No es una amenaza, es de hecho una declaración de guerra a mi país”, estimó, y agregó: “Exigimos al presidente Putin la retirada de sus fuerzas armadas”.
El presidente interino, Olexandre Turchinov, puso en estado de alerta a las fuerzas armadas.
En Kiev, unas 50.000 personas se manifestaron en Maidan, la plaza de la Independencia. “No nos rendiremos”, gritaban, dirigiéndose a Rusia.
Situación volátil
La situación seguía siendo inestable en Crimea y en menor medida en las regiones orientales rusoparlantes de Ucrania.
Unos mil hombres armados bloqueaban ayer la entrada del cuartel de una unidad de guardacostas ucranianos en Crimea con el objetivo de que entregaran las armas, anunció el ministerio ucraniano de Defensa.
En Simferópol, capital de la península, la bandera rusa continuaba ondeando en la sede del gobierno local, si bien los hombres armados que tomaron el parlamento el jueves ya no eran visibles en sus alrededores.
En las calles de Simferópol es difícil estos días escuchar algo positivo sobre el nuevo gobierno prooccidental de Ucrania.
Raissa Goncharova, una mujer de avanzada edad, cree que Crimea no tiene futuro como parte de Ucrania. “Estoy feliz de que Rusia nos proteja”, contó.
Reacciones
El anuncio ruso provocó una avalancha de reacciones de los países occidentales.
Poco antes de una reunión de los embajadores de los 28 países de la OTAN, el secretario general de la alianza atlántica, Anders Fogh Rasmussen, instó a Rusia a “cesar sus actividades militares y sus amenazas” a Ucrania, y consideró que Moscú “amenaza la paz y la seguridad en Europa”.
Alemania instó a Rusia a evitar toda intervención militar en Ucrania, estimando que “aún se puede evitar una nueva división de Europa”.
El papa Francisco instó a todas las partes en Ucrania a superar la “incomprensión” y llamó a la “comunidad internacional a apoyar cualquier iniciativa favorable al diálogo y la armonía” en este país.