Aunque es loable que el municipio neuquino quiera obligar a los bancos a instalar baños para sus clientes, la medida es sólo un paliativo, ya que la única forma de evitar demoras es atendiendo al público, y para eso se necesita más personal, algo que las empresas del sector financiero -el que mayor rentabilidad- logró en los últimos años- no está dispuesto realizar.
Los baños son sólo uno de los problemas. Hoy, la banca privada modernizó su sistema de atención con internet, el home banking y las líneas 0800. Pero este avance tecnológico dejó afuera a miles de personas, en entre ellas los jubilados, los beneficiarios de planes sociales y las personas analfabetas digitales, a quienes se les complica sobremanera realizar cualquier trámite bancario, por sencillo que sea.
En las colas siempre se escucha la misma queja: la demora en la atención. El artículo 3º de la Ley 2874 prevé que se apliquen sanciones y multas a quienes tengan "prácticas abusivas contrarias a un trato digno" de sus usuarios. Es hora de que los gobiernos comiencen a velar por el cumplimiento de las leyes y garantizar los derechos de los ciudadanos, a quienes, en definitiva, responden por haber sido elegidos por ellos.