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Un chip separa las células con cáncer de las células sanas

El avance trabaja con ondas de sonido y podría mejorar los diagnósticos.
Pittsburgh.- Un dispositivo creado en Estados Unidos ha logrado separar, mediante ondas de sonido, células cancerosas de células sanas a una velocidad suficiente para emplearse en la medicina clínica, según sus autores. 
El aparato, un microchip del tamaño de un moneda pequeña, podría “mejorar el diagnóstico del cáncer, la prognosis, el seguimiento de un tratamiento y la investigación sobre la metástasis”, opinó Subra Suresh, presidente de la Universidad Carnegie Mellon, el sitio académico-científico donde se desarrolló el prototipo.
Los médicos buscan células cancerosas en la sangre, procedentes de un tumor primario, para obtener la información genética de un cáncer, estudiar su respuesta a una terapia y averiguar si hay un proceso de metástasis. 
La propagación a otros órganos es la principal causa de muerte en pacientes con esta enfermedad. 
Extraer estas células de la sangre evita dolorosas biopsias, pero las técnicas actuales requieren marcar las células cancerosas con proteínas y aislarlas mediante magnetismo y fluorescencia, lo que puede alterarlas y dificultar su estudio.
 
Desarrollo
El nuevo dispositivo consiste en un canal en el que los investigadores introducen una muestra de sangre sin glóbulos rojos. A lo largo del canal, ondas de sonido pueden separar una célula cancerosa entre cientos de miles de glóbulos blancos, habitualmente de menor tamaño y densidad. 
El método, según explicaron los autores en la revista científica PNAS, no modifica las células y permite su análisis. Además, la técnica es hasta 20 veces más rápida que dispositivos similares anteriores del mismo equipo de científicos, según sus propios cálculos. 
Los primeros prototipos tardaban entre 30 y 60 horas para separar las células cancerosas en un vial de sangre de cinco mililitros. El actual necesita unas cinco horas.
 
Utilidad clínica
“El dispositivo puede ayudar a detectar y extraer las escasas células cancerosas que no se pueden obtener de otro modo sin una cirugía invasiva. Este test también podría detectar aquellas células que se liberan a la corriente sanguínea a partir de ciertos tipos de cáncer, como el de páncreas, en los que en algunos casos la cirugía puede ser extremadamente difícil”, explicó Suresh.
“Con más mejoras, este test puede competir en precio con otras herramientas disponibles”, agregó el investigador. 
El equipo de Suresh realizó pruebas de laboratorio de su prototipo y logró separar el 83% de las células tumorales en muestras de plasma preparadas con bajas concentraciones de células cancerosas (unas 100 por mililitro). 
Para confirmar la utilidad de su método, los investigadores norteamericanos lo probaron en muestras sanguíneas reales de tres mujeres con cáncer de mama. Obtuvieron resultados que fueron consistentes con los obtenidos previamente con CellSearch, una técnica ofrecida por la multinacional Johnson & Johnson y aprobada en 2004 en Estados Unidos para detectar células tumorales circulantes mediante su marcaje con proteínas.