Excedido
A todo esto, hay que tener en cuenta que al Municipio de Zapala le falta bastante poco para alcanzar los mil empleados. Una cifra que representa el doble de lo necesario para una ciudad que contaría con 38 mil habitantes, aproximadamente.
De esa forma, estaría desembolsando el 85 por ciento de sus ingresos por regalías para pagar los salarios de numerosos agentes de planta permanente, a los contratados y a un nutrido grupo de monotributistas.
Ante ese panorama surge más que nunca la imperiosa necesidad de aplicar correctas políticas de Estado, de una vez por todas, para empezar a reconvertir la principal fuente de sustento de la economía zapalina, que son, precisamente, los salarios que perciben cientos de empleados de numerosas reparticiones públicas.
Para iniciar esa reconversión es imperioso que el Gobierno acelere las gestiones para concretar una serie de proyectos tantas veces anunciados, que constituyen la clave para lograr un desarrollo productivo de raigambre genuina con la consecuente ocupación de mano de obra, basada en un firme fomento de la cultura del trabajo.
Entre esos proyectos figuran el nuevo parque industrial y la Zona Franca Zapala. Dos grandes obras que esperan su ejecución desde hace años en un área ubicada en la periferia noroeste de la ciudad, donde también serán emplazadas la nueva playa de maniobras ferroviarias y la Zona Primaria Aduanera.