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Un final que no está cantado

Esta semana tomará estado parlamentario el proyecto sumarísimo de endeudamiento por 12.800 millones de pesos que el gobernador Omar Gutiérrez envió a la Legislatura para financiar el 53% de aumento que, también en forma llamativamente veloz, se cocinó la semana pasada con la conducción de ATE que lidera el dirigente Carlos Quintriqueo quien, a su vez con no menos velocidad, desactivó el sugestivo paro por tiempo indeterminado lanzado en plena crisis con los “elefantes” de Salud.

Gutiérrez viene de una frustración, a finales del año pasado, para conseguir un endeudamiento en la Legislatura en el marco de la emergencia sanitaria.

En esa ocasión, sus argumentos no lograron convencer a la Cámara, y ahora tampoco se vislumbra un trámite sencillo para un endeudamiento que comprometerá severamente las finanzas provinciales y cuyas consecuencias también impactarán más allá de la actual gestión.

El gobierno deberá convencer a la oposición en la Legislatura para obtener el permiso de endeudarse.

El gobierno pretende poner contra la espada y la pared a la oposición que salió abiertamente a censurar el desconocimiento del gobierno a los reclamos de salud, pese a que ningún “elefante” formó parte de las negociaciones ni de la asamblea de ATE en Plottier.

Tras el paso de los ministros por las comisiones de la Legislatura se empezará a develar la estrategia oficial y también el alcance de los nuevos frentes financieros (por no decir conflictos) que se le abren al gobierno con los trabajadores de la educación (ATEN), que pidieron adelantar las negociaciones que se iban a hacer en julio, y con la mayoría de los municipios, cuyos sueldos son bancados con fondos provinciales y que quedaron descompensados con el acuerdo abrochado la semana pasada con ATE.