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Amedida que se van conociendo detalles sobre la apasionante vida de Eduardo Talero, no solo periodistas y dirigentes neuquinos quedan atrapados por su historia. La curiosidad por la figura de este hombre también comenzó a expandirse en Colombia, su país natal.
Hace menos de un mes, el diario El Tiempo de Bogotá publicó un artículo basado en la historia que yo escribí sobre Talero el año pasado. El solo hecho de saber que este joven poeta había sido condenado a muerte por su propio tío, el presidente de Colombia, y que su madre logró “canjear” esa pena por el destierro, fue suficiente para que este importante medio de comunicación hiciera visible a este hombre que desde su muerte había quedado escondido en las páginas de la historia.
Es que en verdad apasiona la vida de Talero. Impresiona todos los viajes que realizó por el mundo antes de llegar a este rincón de la Patagonia, fascina también la historia de la residencia que construyó cerca del río, con esa torre misteriosa donde se sentaba a escribir sus versos y pensamientos, y conmueve el amor que llegó a tener por este lugar tan lejano y distinto de la Bogotá que lo vio crecer.
Mañana a las 20, con motivo de cumplirse los 100 años de su muerte, se realizará una charla virtual con representantes de museos, periodistas, escritores y profesores colombianos, que organizó su nieta Martha, apasionada por la historia de su querido abuelo.
Será una buena forma de recordarlo, de seguir descubriendo aspectos de su vida y de rendirle un merecido homenaje a ese poeta extranjero que se sacrificó y luchó para que el sueño de que Neuquén fuera una ciudad grande terminara en realidad.