Hoy YPF utiliza en Vaca Muerta tres tipos de agente sostén: arenas naturales (la gran mayoría), arenas resinadas y cerámicos (que hoy se importan). Desde Y-TEC aseguran que para tener éxito en las operaciones es vital seleccionar bien la arena que se utiliza. Si se inyecta una muy cara, pueden elevarse los costos de las fracturas, y si se usa una barata, puede influir en una menor producción del pozo.
El laboratorio móvil tiene la misión de dar soporte a la hora de elegir la calidad adecuada de arena para los pozos y controlar que esta se cumpla en las diferentes partidas.
Y-TEC ya descubrió canteras de arena nacionales, mediante las cuales se busca reemplazar las costosas importaciones de Brasil y China. Hoy el 30% de las que se utilizan en Vaca Muerta son de origen nacional. La idea es llegar al 80% cuando entre en producción el yacimiento de Gaiman, Chubut.
Además, la empresa de tecnología está en proceso de patentamiento de un polímero ultraliviano que permite llegar a la punta de la fractura, desarrollado con nanotecnología. La fórmula se mantiene bajo secreto comercial.
Las arenas deben soportar presiones de entre 4.000 y 10.000 psi y ser resistentes a la corrosión del ácido sulfhídrico y el dióxido de carbono presentes en los fluidos de producción. También necesita una forma esférica para facilitar el paso del petróleo y el gas.
El nuevo laboratorio móvil de Y-TEC permite realizar diversos análisis mediante equipamientos de última generación. Además, está montado en un tráiler que se puede trasladar con facilidad. Demandó una inversión de 250 mil dólares.
También servirá para controlar los fluidos de fractura hidráulica y su compatibilidad con el petróleo y llevar a cabo una evaluación básica de crudo y agua.
“Gracias a este laboratorio, los gastos por ensayos en instalaciones externas se reducirán entre un 35 y 40%, agilizando los resultados y optimizando las operaciones de fracturas en el campo”, explicaron desde Y-TEC. (C.N.).