Neuquén> Según datos de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados, los envíos a Brasil representan el 25% de las exportaciones de fruta de la región. Con ventas concentradas en el segundo semestre del año, las manzanas y peras que transitan los miles de kilómetros que separan al valle del país vecino implican, en un año normal, la facturación de unos 120 millones de dólares.
El problema es que este no fue un año normal. La crisis en Europa, que a su vez salpicó a otros países, complicó a varios de los mercados de ultramar. Esto convirtió a Brasil en la esperanza de las empresas exportadoras, aunque las trabas retrasaron unos dos meses los envíos, mientras que antes se autorizaban en 48 horas.
Competitividad
Más allá de esta situación, el sector no pasa por su mejor momento. Según denuncian al unísono productores y empresarios, los precios de venta apenas compensan los costos internos, que se han elevado carcomiendo la competitividad lograda a partir de la devaluación de 2003.