Formado en Argentina y posteriormente en Estados Unidos y Alemania, y de dirigir las orquestas europeas más importantes, como la Filarmónica de Dresden, Tolcachir regresó al país y eligió Neuquén convencido de que la música es una herramienta de inclusión social.
Tolcachir puso la música al alcance de todos los neuquinos y la lleva hasta un hogar de ancianos.
Vehículo para transmitir emociones profundas como es la música, eso es lo que provoca en cada concierto Tolcachir y su orquesta, y eso quedó demostrado el viernes pasado en el Cine Teatro Español, donde ofreció un programa que incluyó obras de Grieg y Schumann, con el objetivo que lo recaudado sea donado a la Cooperadora del Hospital Castro Rendón para el Servicio de Salud Mental.
Tolcachir y sus músicos están involucrados con la comunidad neuquina, su arte trasciende el hecho mismo del concierto. Y este, sin duda, es el diferencial de un gran artista.