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Un nuevo deporte crece en las aguas del río Limay

Se trata del stand up paddle. Sin broches ni amarras, la clave para practicarlo es el equilibrio.

Ana Laura Calducci

calduccia@lmneuquen.com.ar

Neuquén. Es como navegar sin embarcación. Sólo un remo, una tabla delgada y el río que fluye bajo los pies. Se llama stand up paddle y es un deporte que está haciendo furor en todo el mundo. Desde hace unos meses se practica con frecuencia en nuestra ciudad, ante la mirada curiosa de los bañistas del Limay.

Se le dice también SUP o paddle surf. Lo inventó un grupo de hawaianos y se desparramó por medio planeta. En 2017 fue la disciplina deportiva que más adeptos sumó a nivel global. Incluso existe una nueva modalidad de yoga arriba del agua con este tipo de tablas.

En Neuquén, abrió hace poco la primera escuela habilitada por el municipio, Quimey SUP, dentro del club El Biguá. El instructor es Gabriel Rivera, un apasionado por el canotaje y las actividades al aire libre, que se fue hasta Buenos Aires para capacitarse en el nuevo deporte.

Los fines de semana, los “supistas” neuquinos se convierten en la atracción de los que toman mate cerca del puente de la Isla 132. Mientras intentan dominar la corriente del río con sus remos, los vecinos les sacan fotos y los chiquitos los señalan. “Papá, están parados arriba del agua”, se escucha.

La tabla es parecida a la de surf pero más grande. No hay broches ni amarras que fijen los pies: hay que aprender a hacer equilibrio. Primero se empieza de rodillas y, cuando ya se controla la técnica, llega el momento de pararse. “De afuera se ve fácil, pero cuando estás dentro del agua requiere de ciertas habilidades”, aclaró Rivera.

Contó que los alumnos más avanzados hoy “suben hasta la calle Pampa y, con algunos que ya remamos bien, vamos al brazo grande del Limay a hacer travesías”. Remarcó que, en aguas más movidas, es fundamental dominar las técnicas de autorrescate y asistencia al compañero.

Por ahora, los alumnos son todos mayores de 30 años, que encontraron en el SUP un ejercicio que rompe con la rutina, sin el encierro que implica un gimnasio. Pero la disciplina es apta para los más pequeños también. El único requisito es tener la altura suficiente para cargar la tabla sin ayuda. Para el instructor, “el SUP no es una moda, sino que llegó para quedarse y te lo demuestran los fabricantes, que están invirtiendo en tecnología para mejorar las tablas”.

Los fines de semana, quienes practican esto se convierten en una atracción para la gente en la Isla 132.

Lo inventaron los hawaianos

El stand up paddle es una disciplina deportiva que se creó casi por casualidad en la década de 1960. La versión oficial sobre su origen indica que la inventaron varios instructores de surf de la playa de Waikiki, Hawai, que se ayudaban con remos para pararse sobre la tabla y así sacar fotos de los turistas en el agua. La traducción del nombre al castellano significa justamente “remar parado”, que es lo que lo diferencia del surf. A partir del año 2000, esta nueva forma de utilizar la tabla también se fue popularizando entre los surfistas como una alternativa de entrenamiento para los días en que no había olas adecuadas.

Como el SUP requiere menos exigencias físicas que el surf, en poco tiempo ganó una multitud de seguidores, hasta que se convirtió en una disciplina independiente. En septiembre se hizo en Dinamarca el quinto Mundial de SUP y Paddleboard, que reunió a 286 atletas de 42 países del mundo. Y hubo una delegación argentina, con dos representantes patagónicos, oriundos de Bariloche.