Por Ramiro Morales
Las cartas están echadas. Las provincias hidrocarburíferas, entre las que se destaca Neuquén, pusieron en jaque a las compañías petroleras al exigirles que produzcan e inviertan más, además de marcarles la cancha en cuanto a los controles que se realizarán para determinar el verdadero nivel de actividad.
La apuesta es clara: a aquellas firmas que no cumplan con los contratos y los compromisos que asumieron se les quitará las concesiones.
La dura postura que tomaron los gobernadores está respaldada por el gobierno nacional, lo cual implica un aprieto mayor para las empresas. Tampoco hay que olvidarse de que el Acuerdo Federal de Hidrocarburos que se rubricó el jueves en Buenos Aires fue avalado por los representantes sindicales, quienes tienen un peso específico dentro del sector.
Un detalle no menor es que se responsabiliza a YPF de ser la principal generadora de la caída de la producción en Argentina. Es una realidad que el gasto que tiene el país es desmesurado (casi 10 mil millones de dólares) en importación de combustibles, cuando, al menos, debería no ser tan significativo e incluso podría darse una situación de autoabastecimiento.
Más producción e inversión
“Es la hora de los hechos”, enfatizó el gobernador Jorge Sapag, quien sostuvo que ahora hay que ver quién pondrá el dinero que hace falta para poner en producción los yacimientos. “Lo tienen que hacer los concesionarios, lo puede hacer la provincia con Gas y Petróleo (G&P), lo puede hacer la Nación con Enarsa y con fondos especiales que disponga. Lo pueden hacer empresas de esta actividad y lo pueden hacer empresas internacionales que estén interesadas en la provincia”, comentó Sapag.
En este contexto y fiel a su estilo, Sapag también mantuvo su posición de evitar las confrontaciones y los grandes pleitos. Tal como lo había planteado en los días previos en territorio neuquino, en Buenos Aires el gobernador reiteró que “las controversias y las discusiones políticas no van a traer ninguna solución a la gente”.
Lo cierto es que es prioritario y necesario que se incremente la producción e inversión en hidrocarburos para que Neuquén tenga mayores recursos e ingresos.
Tras la reunión de la Ofephi, el ministro de Energía neuquino, Guillermo Coco, anticipó que se pedirá un adelanto de las inversiones que están previstas en función de los “descubrimientos que se han ido haciendo en diferentes áreas”.
El rol del Estado
Esta semana también se registró otro hecho significativo para la provincia. En Aluminé, Sapag encabezó la presentación de maquinarias y obras en el aserradero Abra Ancha, que contó con una inversión de 5 millones de pesos. Según manifestó el propio gobernador, se trata del más grande de la Patagonia.
Para sintetizar una forma de hacer política, allí el gobernador sostuvo: “Tenemos la obligación de demostrar que la empresa pública gestionada y gerenciada es tan importante como la privada”.
A partir de esta inauguración, se podrá incrementar la producción de Corfone y, además, abastecer la demanda de la región.