Neuquén > Un bebé de 1 año y 11 meses, oriundo de Cutral Co, fue atacado en la noche del jueves por un perro rottweiler que le ocasionó heridas graves en su cabeza. El nene fue atendido ayer en el hospital Castro Rendón donde le realizaron las limpiezas correspondientes y se encontraba fuera de peligro.
El niño estaba en el fondo de su vivienda junto a sus padres, quienes comparten el terreno con un tío que vive en la parte de atrás y es dueño del perro.
La familia, de apellido Garrido, estaba haciendo unos arreglos en su vivienda cuando el perro, que es cachorro, saltó el alambrado que divide las dos casas y atacó al menor.
Fueron varios minutos los que pasaron hasta que pudieron lograr que el animal soltara el bebé, y finalmente toda la familia se dirigió al hospital de Cutral Co para hacer atender al nene. Desde allí fue derivado al Hospital Regional donde lo atendieron y suturaron.
En la mañana de ayer, un médico realizó la cirugía de limpieza en la mordedura que tiene el niño en el cuero cabelludo y, según indicaron desde el sector de Internación de Pediatría, el menor continuará internado para mantener limpia la herida. Más adelante se planificará si se le realizan mayores intervenciones.
Por la tarde, abuelas, tíos y sus padres esperaban noticias sobre la salud del niño en la sala de espera del hospital.
Su abuela, Verónica Ortega, y su bisabuela, Lía Garrido, contaron que los médicos les indicaron que el bebé iba a estar internado varios días más y que el lunes próximo iba a ser revisado de nuevo. “El médico nos dijo que tenían que esperar que se recuperara la piel de su cabeza y que si no se pueden poner expansores o en tal caso realizarle un injerto”, relató Garrido. Su bisabuela contó además que el perro vivía en la casa de atrás y que en otras oportunidades había sido cariñoso con el niño.
Mejora
La tía del menor detalló que pudo ver al pequeño y que lo encontró “mejor” de lo que se había imaginado. “Tiene rasguños en la cara, los ojos negros, una venda en la cabeza y le hicieron puntos en la oreja, cabeza y frente”, describió la mujer, quien enseguida comentó que el chiquito ya tenía ganas de jugar.
Con respecto al perro, la familia contó que ya en la madrugada del jueves, luego del ataque, habían definido matarlo, pero que los médicos que los atendieron en Cutral Co les indicaron que no debían hacerlo, sino que tenían que esperar unos 10 días para confirmar la evolución del niño. “Igualmente creo que el tío lo llevó al taller”, aclaró Garrido.