Por CECILIA SOBERÓN
La frase “pasó mucha agua debajo del puente” tiene un significado universal y otro huinculense. En general significa que pasó el tiempo, porque habitualmente el agua es una corriente continua que pasa debajo de un puente construido para poder cruzar. En Plaza Huincul y en Cutral Co los puentes se construyen sobre un canal colector de crecientes que está vacío el 90% de los días.
Sólo en enero y circunstancialmente en marzo llueve de una manera tal que el agua corre como un río de barro por el zanjón. En Cutral Co (salvo excepciones que ocurren cada 30 años) la profundidad del canal soporta bien el caudal mientras que en Plaza Huincul los inconvenientes suelen ser más habituales.
En estos esporádicos días en los que la lluvia provoca estragos en la comarca petrolera, la Ruta Nacional 22, a la altura del sector conocido como “la alcantarilla”, queda cerrada por la cantidad de barro acumulado. El mantenimiento de este sector corresponde a Vialidad Nacional y subsidiariamente a la empresa contratada para el mantenimiento.
El municipio elaboró un proyecto para ampliar el ancho del canal colector hacia la salida de Plaza Huincul. Para realizar el trabajo técnico van a utilizar los datos que fueron relevados durante la tormenta de la semana pasada.
Es una buena medida porque el mantenimiento del canal colector es una responsabilidad del municipio, o al menos desde la gestión municipal la asumieron como propia. Pero sería conveniente que Vialidad Nacional tome intervención también porque no se ha respondido a la pregunta sobre si el ensanchamiento del zanjón provocará que mayor cantidad de agua circule hacia la ruta y provoque mayores inconvenientes.
Lo cierto es que las quejas por la falta de mantenimiento en la Ruta Nacional 22 son constantes.
Si bien la prioridad del tramo entre Arroyito y Zapala es baja en la agenda del organismo provincial, lo cierto es que la intervención directa del municipio tal vez tenga otro peso. Y para el caso de que haya problemas con la circulación del agua por el canal y su desagüe sobre la ruta, sería mejor prevenirlas antes que lamentarlas cuando ya se hayan invertido 500 mil pesos de recursos municipales.