Dónde están puestos los ojos de la sociedad? El asalto que sufrió Alex Hennessy, el turista canadiense que grabó con una GoPro su robo en La Boca mientras paseaba en bicicleta, fue el tema del que ayer habló el país. Más de 350.000 reproducciones se acumularon en YouTube. Alex, como tantos, como todos, se convirtió en el cineasta de su propia vida.
En la era de la selfie, lo que importa es ver. No importa lo que miramos en los videos que reproducimos, sea la hija adolescente del vecino teniendo relaciones con su novio, o la secretaria del jefe papando moscas. Hay que ver, reír, compartir y volver a reproducir.
El teórico político Guy Debord, en su libro La sociedad del espectáculo, decía ya en 1967: “Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”. Y en la actualidad, el Gran Hermano se salió de la pantalla para ser parte de la realidad mundial. Con las nuevas tecnologías se crearon las ventanas perfectas por las que espiamos la vida de todos, y cada vez más personas registran su aquí y ahora para luego subir y hacer circular su autofoto o autovideo por las redes sociales, y al instante.
Varias empresas se suben ahora a este furor para promocionar sus productos, y ayer, cuando muchos se enteraron de que era una GoPro, al ver el video que terminaba con una buena publicidad, quedaba a la vista que todo, hasta tu propio susto, se puede vender. Parece ser que la división entre lo público y lo privado desaparece, el retraimiento es más grande y estamos más solos que nunca, aunque auto-ofrecidos en las redes. Todos participamos virtualmente de la vida de los demás. Todo es recorte. El asunto será ver si en esos relatos individuales seremos capaces de encontrar algún significado.