Siempre
Lo más importante es elegir una empresa conocida aunque el pasaje cueste
un poco más caro, la idea es viajar lo más cómodos posible para poder
dormir, y tener la garantía de llegar a destino en horario. Hay empresas
que ofrecen viajes en colectivos “expresos” esto quiere decir, que el
transporte no será el antiguo “lechero” que tiende a parar en cuanta luz
prendida haya en el camino. Pero claro, en el precio del pasaje está
muy bien cobrada esta diferencia.
Si la persona que va a viajar es muy alta, lo mejor es elegir los
asientos del pasillo, en los diseños más comunes de colectivos de dos
pisos, los dos de arriba, a lado de la cafetera, tienen un poquito mas
de espacio para estirar los pies, que el resto.
Pero algo muy importante al momento de optar por un asiento, es la
cercanía del baño, al menos a mí, no me gusta sentarme cerca, porque
sería una garantía el no dormir, con la gente transitando todo el
tiempo.
En cuanto a la comida en los colectivos, no sé puede esperar mucho,
milanesa con puré o arroz con algo, y en el desayuno un café extra
dulce, con un alfajor tatín o galletitas tipo criollitas. De todas
maneras creo que es suficiente para un viaje no muy extenso.
Y el clásico del viaje en colectivo, es la camperita en las manos, es
increíble el cambio de temperatura constante; o nos congelamos o a la
media hora no aguantamos el calor. Y claro, por último esta la intriga
de con quien nos sentaremos… de eso no vamos a hablar, porque una vez me
senté con un chico muy agradable en cierto viaje a Buenos Aires, y un
año y medio después nos casamos…