El reiki: fue reconocido por la OMS y se usa en varios hospitales del mundo.
Según han explicado distintos médicos veterinarios que han incursionado en estas áreas, la homeopatía puede aplicarse a todo tipo de enfermedades, tanto agudas (moquillo, gastroenteritis, alergias, crisis respiratorias, etc.) como crónicas (insuficiencia hepática, renal y cardíaca, alergias, tumores, etc).
El reiki, por su parte, ayuda a aliviar los efectos de la artrosis, tranquilizar a animales hiperactivos, aliviar la depresión y hasta acelerar la curación de problemas respiratorios, entre otros. Lo mismo sucede con la acupuntura, que es recomendada para distintas patologías.
Antes de elegir cualquier tipo de terapia es necesario primero tener un diagnóstico concreto.
Un buen complemento
Sergio Gómez (veterinario)
La veterinaria homeopática es una alternativa interesante, tan conocida por el mundo como desconocida en nuestro ámbito académico y profesional. Pero a la hora de aplicar esta práctica, todos los animales se benefician: se pueden tratar desde problemas de piel hasta enfermedades más complejas, como un granuloma eosinofilico (lesión localizada en el hueso o el pulmón). Además, es bueno para los trastornos de conducta, etc. Cuando la medicina tradicional no cura, la gente busca cualquier alternativa para mejorar la salud de su mascota. En estos casos, la homeopatía, el reiki y la acupuntura son métodos y prácticas que, aplicadas por un profesional, son excelentes alternativas. Por suerte, hay colegas que se especializan en esto y nos dan muy buena ayuda cuando se complican con la medicina de antibióticos y corticoides. De todas formas, siempre consultá con tu veterinario. Más allá de las buenas intenciones, no te guíes por lo que te aconseje un amigo con la medicación que le dieron a su mascota, ya que nunca hay que comparar, y lo que le hace bien a uno puede ser perjudicial para el otro. Es bueno pagar una consulta para saber qué terapia conviene más para mejorar la calidad de vida de tu mascota.