La endometriosis es una enfermedad que afecta a una de cada diez mujeres durante su vida reproductiva. Además, se puede empezar a sufrir desde la adolescencia y está considerada una de las patologías que más impacto psicológico produce en quienes la padecen, no sólo porque es dolorosa sino también por sus consecuencias, puesto que llegan a afectar la fertilidad femenina. A pesar de ello, continúa siendo una dolencia desconocida.
El endometrio es la capa interna del útero que, cada mes, coincidiendo con la menstruación, se expulsa si no hay embarazo. Algunos trocitos de endometrio en vez de salir por vía vaginal se colocan en diferentes partes del cuerpo: en la trompa, en el ovario, en el intestino y hasta en el pulmón. Y cada mes estos trocitos también sangran y generan lesiones. Se desconocen los motivos exactos que la producen aunque se piensa que las células endometriales salen del útero por vía retrógrada, es decir, a través de las trompas, y se depositan en las vísceras. La genética puede predisponer a la mujer, dándose casos de hijas y hermanas que padecen de endometriosis. La menarquia (la primera menstruación) precoz y diversos factores ambientales pueden influir en el posible desarrollo de la enfermedad.
Esta es una de las patologías más dolorosas y afecta a los nervios pélvicos, el recto, la vejiga y los uréteres. Esta afectación genera un estado inflamatorio que provoca un dolor muy intenso, y crónico. Algunos de sus síntomas son: dismenorrea (ausencia del periodo menstrual), dolor intenso en la pelvis, incluso en la espalda, y dispareunia (coito doloroso).
Aparece en edades tempranas, pero se suele diagnosticar tarde ya que muchas mujeres consideran normal que el período duela. También hay un cierto porcentaje de pacientes que son asintomáticas. En general, la edad media de diagnóstico es entre los 20 y los 40 años.
La endometrosis es un problema sanitario global que afecta a 175 millones de mujeres en todo el mundo. Cuando es leve, se trata con pastillas anticonceptivas o con el DIU Mirena, que son dos opciones que permiten controlar el sangrado, inhiben el crecimiento de los quistes y reducen el dolor. Pero en los casos que son graves se pueden abordar con cirugía y con fármacos, aunque es muy poco habitual, por no decir raro, que se cure del todo.
Los expertos aconsejan acudir al ginecólogo si se padecen con frecuencia dolores menstruales intensos y también si se sufren dolores en la zona. Y una vez que se confirme el diagnóstico le resultará útil a la paciente, también, acudir a asociaciones y grupos de ayuda con el fin de entender mejor la enfermedad.
Alto impacto psicológico: Es una patología que se puede comenzar a sufrir de adolescente.
Consultar a grupos de ayuda: Servirá para que la paciente pueda sobrellevar mejor la enfermedad.
Padecerla no es igual a ser estéril
Tener endometriosis no implica ser estéril, pero sí puede afectar. A falta de estudios concretos, se cree que el 60% o 70% de las mujeres con endometriosis son fértiles y que la infertilidad aumenta de acuerdo con el grado de severidad que muestre la enfermedad.