La campaña de vecinos de Cipolletti para reemplazar el nombre de la calle Roca por Bayer volvió a poner en el eje de la discusión el revisionismo histórico en la región. Acusan al ex presidente de genocida y afirman que el nombre de una calle o ciudad tiene el objetivo de rendir homenaje, y no de recordar a militares que exterminaron pueblos.
Hace algunas semanas, una escuela de Neuquén votó quitarse el nombre Roca y refundarse bajo el de una de sus primeras docentes, Rosa Alaniz. También, en 2012, el propio Osvaldo Bayer fue quien cambió simbólicamente el nombre de la calle Roca en Neuquén por Avenida Pueblos Originarios, en el marco de las intervenciones por el 12 de octubre. Además, se suma al histórico pedido de General Roca para volver a llamarse Fiske Menuco, nombre original del poblado antes de ser arrasado por la avanzada militar. ¿El objetivo? Desterrar todos los homenajes al jefe de la Campaña del Desierto.
En Cipolletti hay una propuesta para que la calle Roca se llame Bayer
Tras la muerte del intelectual, todas sus ideas volvieron a cobrar fuerza. En Cipolletti la iniciativa tomó impulso en las redes y ya se presentó el proyecto al Deliberante.
Bayer fue quien denunció el genocidio ejercido por Roca sobre los pueblos originarios de la Patagonia. Incluso, lo acusó de haber reinstalado la esclavitud en el país, que había sido eliminada por la Asamblea de 1813, ofreciendo “indios” a través de los avisos oficiales del gobierno. “Hoy entrega de indios, a toda familia que lo requiera se le entregará uno como peón, una china y un chinito como mandadero”, contaba Bayer sobre los anuncios de aquella época. Y afirmó en sus estudios que los pueblos originarios fueron exterminados y los que lograron sobrevivir fueron esclavizados. “Los argentinos les debemos enormes disculpas a los pueblos originarios”, expresaba el intelectual cada vez que hablaba de Roca.