Rápido de reflejos, y haciendo gala de una capacidad de oratoria que lo ubica por encima de sus rivales, Massa dobló la apuesta y trató de "ladrones a los que cobran impuesto al trabajo". Por eso, propuso sepultar la renta al salario y poner fin a Ganancias. Luego, insistió en la idea de que es el único que puede frenar a Scioli y pidió ayuda para meterse en la segunda vuelta. A su vez, fiel a la ya clásica estética PRO, Macri apostó todo al voto útil y llamó a hacer un "cordobazo del crecimiento". Insistió en que es la única alternativa ajena al peronismo y puso toda su energía en seducir a Córdoba, provincia clave en el impacto porcentual en términos electorales.
El fin de la campaña, en los medios tradicionales, se ha vuelto una barrera difusa. Ahora, seguirá en las redes sociales y ya no se detendrá, incluso durante el mismo día de las elecciones. Así está la política hoy, como una carrera con final abierto. Usted dirá.