Madrid > Una falsa alarma sobre la caída al mar de un avión con pasajeros frente a la costa de la isla de Gran Canaria agitó ayer a España.
Durante diez minutos, un barco y un remolcador que tiraba de él en aguas cercanas al archipiélago español fueron confundidos con un avión en proceso de hundimiento.
Un mensaje lanzado en Twitter por el servicio de emergencias de las Islas Canarias desató el pánico. Según este, un avión había caído al océano Atlántico a dos millas de la costa de Gran Canaria. "Se desconoce el número de pasajeros", señalaba.
Tratándose de una fuente oficial, la noticia saltaba con urgencia a las redacciones de las agencias y a las ediciones digitales de los principales periódicos del país.
Se activaron los servicios de salvamento y a la zona se envió un helicóptero. Fueron los tripulantes los que, al ver de cerca el supuesto avión, confirmaron que se trataba de un remolcador tirando de otro barco.
Cientos de personas se habían agolpado en las costas de los municipios de Jinámar y Telde, en el sureste de Gran Canaria, para ver desde allí el lugar del accidente.
La imagen del remolcador tirando de una embarcación se asemejaba realmente, vista desde lejos, a la de un avión, sobre todo porque en la popa sobresalía una cola similar a la de una aeronave.
Diez minutos después del aviso llegaba el desmentido del gestor público aeroportuario Aena a través de Twitter. "Falsa alarma: no ha desaparecido ningún avión cerca de la costa de Gran Canaria".