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Una escuela "monstruo" o varias chicas

Cutral Co / Plaza Huincul > Con la crisis provocada por la privatización de YPF superada, al CPEM 58 se le hizo difícil recuperar sus inscriptos. Comenzó abriendo sus puertas alumnos que no tenían lugar en otro establecimiento, y en 2010 comenzó con su tarea de recuperar a los repitentes que el sistema no aceptaba.
“En el CPEM 58 se pueden abrir diez cursos más porque hay espacio”, opina la supervisora Bartolucci, contando con que los dos primeros generen más segundos y más terceros. Pero la visión del equipo directivo de la escuela es diferente. "Tuvimos buenos resultados con los chicos que ingresaron a los primeros años abiertos a término. Muchos de ellos ingresaron nuevamente al sistema, volvieron a la escuela de origen pero a segundo año, y se quedaron en nuestra escuela con los cursos que ya estaban abiertos”, cuenta Barrios, pero advierte que ese buen resultado no debería esconder otras problemáticas. “No sería bueno abrir más cursos en el 58, sino construir nuevas escuelas. Esta es una  “escuela monstruo” que se hace difícil de manejar. Tenemos muchos alumnos propios y quisimos darles un lugar a los chicos que se quedaban fuera, pero no es bueno sumar más alumnos. No es sano para los profesores ni para los alumnos”, cuenta Barrios. La escuela, según su criterio no debería manejar más de 300 alumnos por turno y el CPEM 58 ya tiene 700.