Quienes ejercemos el periodismo no podemos dejar de verla -y quedar atrapados- por la película En primera plana (Spotlight, su título original), firme candidata a los premios Oscar, basada en hechos reales: decenas de aberrantes abusos sexuales perpetrados por miembros de la Iglesia de la ciudad de Boston, Estados Unidos. Y, por supuesto, toda la cadena de abogados, policías y jueces que protegía a esos sacerdotes abusadores.