Por segundo día consecutivo, vecinos de Neuquén se autoconvocaron en el monumento a San Martín en un nuevo cacerolazo en contra de la reforma previsional, sancionada esta mañana en el Congreso nacional.
El modo de protesta se replicó esta tarde a las 19. Ayer a la noche, bastó que una sola jubilada se parara en el medio del centro neuquino a golpear su olla para que dos horas después, cientos de neuquinos se sumaran al reclamo hasta entrada la madrugada, momento en el que los diputados todavía debatían el proyecto de ley en el recinto.
Jubilados, vecinos y familias fueron esta tarde los protagonistas del reclamo. Esta mañana, sindicatos y partidos políticos también realizaron una marcha por la ciudad.
El cacerolazo se inició a las 19 con una columna que marchó a lo largo de la Avenida Argentina y luego se mantuvieron en el monumento a San Martín.