{# #} {# #}
No hay trabajo mejor remunerado en la región que ser narco. El negocio es millonario, pero sumamente riesgoso. El viernes, la Policía desbarató a la banda narco del salteño. Un matrimonio que se había instalado en el oeste neuquino y puso seis kioscos en la zona de Toma Norte y Valentina Norte.
Cada una de esas bocas vendía poco más de 130 mil pesos al día en cocaína. En la cuenta global que hicieron las autoridades después de una investigación que les llevó poco más de seis meses, establecieron un piso de venta de 5 kilos de cocaína al menudeo, lo que representa un ingreso de 30 millones de pesos al mes. Unos 5 millones de pesos por familia.
Bien, usted habrá pensado, al igual que un montón de otras personas, qué haría su familia si tuvieran un ingreso de 130 mil pesos diarios. Pero seguramente no pensó en todo lo que hay que hacer y los riesgos que hay que correr, porque usted piensa en ese dinero pero limpio.
Las familias que dependen del narco como modo de vida también tienen que pagar sus lealtades, redes de soldaditos, estar alertas a las traiciones, los enfrentamientos con otros narcos por el territorio y además de la Policía local, Federal y Gendamería, siempre y cuando no hayan comprado alguna voluntad.
La vida en el narco genera mucho dinero, quizás el que nunca gane usted en toda una vida, pero le puedo asegurar que esas vidas no saben si van a llegar al otro día. La incertidumbre y los riesgos que corren son altos: todo es plata o plomo.
Habría que pensar en los pibes que llenan esas arcas, porque ante la abstinencia son una bomba de tiempo, capaces de hacer cualquier cosa por un dosis más.