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Volver a postigos y celosías

Por razones de confort, ahorro de energía y también por seguridad, han vuelto a instalarse postigos y celosías en edificios residenciales y casas.

En los últimos años, este tipo de cerramiento de aberturas había quedado en desuso.
 
Buenos Aires >
Las tendencias y las modas que, por ciclos, parecen buscar en el pasado algo para convertirlo en actual también tienen lugar en la arquitectura, en el diseño, la decoración y, en definitiva, en las soluciones habitacionales.
Un artículo publicado por el portal Areas Digital, hace mención al uso en muchas ciudades del mundo de los postigos y celosías, dos recursos para aberturas que habían caído en el olvido.
“Una casa o un edificio que usa postigos o celosías participa activamente en el ahorro energético. En verano, aportan sombra y protegen las habitaciones que se mantienen más frescas, posibilitando utilizar menos energía para enfriar los ambientes. Y en invierno, durante la noche, con los postigos cerrados se conserva más el calor, por ende, se necesita menos energía para calefaccionar”, sostiene el artículo mencionado.
Agrega la información que estos cerramientos aportan además más seguridad e inhiben la entrada de “invitados no deseados”, ya que también se les puede poner cerraduras.
Aunque con esta solución no significa que las casas sean impenetrables, sí representan un obstáculo. Por otro lado, aportan más privacidad durante las horas de iluminación artificial, y protegen de las miradas indiscretas de los vecinos.
“Los sistemas HAWA-Frontslide 60/A, para postigos de madera, aluminio o metal, de hasta 60 kilos cada uno, que se presentan también con movimiento simétrico o telescópico, pueden brindar las soluciones que están buscando”, indica Brigitte Klanatsky, directora de Ventas para América Latina de Hawa AG, sistemas de herrajes para deslizamiento.
Señala que con los sistemas telescópicos es posible cerrar un frente vidriado de hasta 8 metros de ancho. Las tapas de cobertura que ocultan la suspensión y diferentes formas de guiado se adaptan a cada necesidad y situación.
A este sistema se agrega Hawa-Frontfold 20 para celosías, hasta 20 kilos cada panel, que pueden plegarse tanto dentro del dintel de la ventana como quedar estacionados en el costado sobre la pared.
“Además, se pueden armar paneles plegables con número pares como impares y a todos los postigos y celosías se pueden integrar cerraduras que evitan una apertura indeseada”, reproduce el artículo.
 
Fachadas diferentes
Otro de los aspectos interesantes de su utlización, dada la variedad de alternativas, es que las fachadas de los edificios empiezan a tener vida propia, ya que todos los días muestran perfiles diferentes, dependiendo del uso de los postigos que hagan los distintos propietarios o inquilinos.
 
Fuente: www.areas-digital.com.ar