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Fernando Sosa, el cipoleño víctima de violencia policial quien recibió un disparo en la cara cuando se encontraba en la localidad de Fernández Oro, luchó por salir adelante y, finalmente, pudo volver a trabajar. El caso, que tiene en la mira a un efectivo de la Comisaría 26°, está en manos de la Justicia.
Ariel, su hermano, contó en diálogo con LM Cipolletti que Fernando tuvo una lenta recuperación -ya que estuvo más de tres meses en su hogar- y que ahora su estado de salud es mucho más alentador. "Puede, por lo menos, abrir y cerrar la boca", detalló el joven.
A su vez remarcó que hace dos semanas volvió a su trabajo, lo que significa un gran logro para él, quien luchó para salir adelante desde el primer momento. Cabe recordar que la herida que recibió, provocada por un arma de fuego de un policía, fue gravísima y le rompió la quijada.
Hace unos meses, incluso, la familia de Fernando tuvo que organizar una rifa solidaria para poder solventar las deudas que se fueron acumulando en el último tiempo y las cuales no podía solventar porque se veía imposibilitado de trabajar.
En una entrevista anterior realizada por este medio, Ariel también había relatado que Fernando, de 25 años, se estaba haciendo cargo de la casa de la familia porque su padre había fallecido hace poco. "Él quería mantener a mi mamá y ahora no va a poder pagar ninguna cuenta porque no puede trabajar", expresó en ese momento, a pocos días de sucedido el hecho.
Afortunadamente, con la determinación de Fernando para recuperarse, el cariño de su familia y la ayuda de toda la comunidad, la situación dio un giro con un panorama optimista. Sin embargo, la causa judicial sigue en curso y el objetivo es que el policía que cometió el aberrante hecho sea condenado por su accionar.
El hecho
El domingo 10 de octubre de 2021 por la madrugada, Fernando Sosa recibió un disparo por parte de un efectivo policial de la Comisaría 26° de Fernández Oro. En ese momento se encontraba en su auto junto a su hermano menor y algunos de sus amigos, ya que venían de festejar un cumpleaños en dicha localidad.
Cuando se disponían a volver a Cipolletti, un móvil policial se les cruzó de manera imprevista. El cipoleño paró la marcha y, cuando bajó la ventanilla para preguntar qué estaba pasando, un efectivo lo insultó, cargó la escopeta y se la apoyó en la sien.
"En un acto reflejo, Fernando tocó el caño porque pensó que lo iba a matar y fue ahí donde le disparó. En ese movimiento que hizo logró correr el arma al cachete, porque sino la herida hubiera sido otra", relató Ariel en una entrevista previa.
Posteriormente, los policías sacaron a Fernando el auto y lo llevaron al hospital orense de manera inmediata. En tanto que el resto de los ocupantes, su hermano menor incluido, fueron trasladados a la comisaría para declarar.
Finalmente, el joven damnificado tuvo que ser derivado al hospital Pedro Moguillansky de Cipolletti para ser intervenido quirúrgicamente. Allí le sacaron once perdigones de la cara y constataron que había sufrido una fractura de maxilar.
Este lunes, si todo sale acorde a lo planeado, Fernando deberá someterse a una cirugía más para poder comenzar, de manera oficial, con su tan esperado proceso de recuperación. Cabe remarcar que la causa ya está en manos de la fiscalía.